De Guillermo Rodríguez Bernal

domingo, 23 de abril de 2017

Liverpool. Albert Dock, The Beatles Story, el Jacaranda y Mattew Street (2ª Parte).

The Pilgrim
Reponiendo fuerzas en The Pilgrim
Doblamos la esquina y allí estaba “The Pilgrim”, una especie de pub solitario y donde decidimos entrar a comer. Se hacía por un lateral, pasando una especie de arco como si fuera de una cochera. Dentro, letreros en español delataron al que nos servía detrás de la barra, que hablaba nuestro idioma perfectamente. Hamburguesas y cervezas en una mesa para cuatro acompañados de murales de los Beatles pintados en la pared. Recuerdo que estuvimos un buen tiempo disfrutando del sitio.

Liverpool. Albert Dock, The Beatles Story, el Jacaranda y Mattew Street (1ª Parte).

Submarino amarillo
El Submarino Amarillo cerca de los muelles de Liverpool
Un nuevo día amanecía en Liverpool. Aquel lunes 13 de octubre de 2003 sería el último que disfrutaríamos de la ciudad antes de volvernos a Sevilla. Lo dedicaríamos a aquella parte más cercana del centro, evitando cualquier tipo de transporte. Parecía que hasta ahora todo nos salió como se tenía pensado y un poquito más, así que salimos con la incertidumbre si esa racha de aciertos con las visitas continuaría, y así fue. Nuestra rutina nos hizo bajar de nuevo a por esas magdalenas y las garrafitas de leche con la que rápidamente nos avituallábamos. Camino de Albert Dock reencontrarnos con aquel cascarón subacuático pintado de amarillo, simulando al submarino de aquella película de dibujos animados de los Beatles.

martes, 18 de abril de 2017

Liverpool.- Barrio de Woolton, Allerton, Penny Lane, el Club Casbah y algunas cervezas (2ª parte).

The Wine Bar
Empezando a comer en Penny Lane
En Penny Lane llegó la hora de la comida. Creo que “The Wine Bar” era el único sitio que estaba abierto, pero fue estupendo. Buen precio, mucha variedad de cosas para comer y un ambiente Beatles único hasta entonces. Disfrutamos mucho de aquel lugar. Fotos por todos lados, un cuadro con el registro de los nacimientos de los four fab y un bombo en alto con las letras “The Beatles”, que a saber si realmente fueron de ellos o no. Pegados al ventanal que daba a la calle, nos despachamos a gusto probando de todo lo que por allí había y hablando de lo bien que estaba saliendo todo en esa mañana. Llega un momento, no recuerdo si Daniel o Paco, que ven pasar un autobús. Era el de los turistas que hacía un recorrido a precio de oro por los lugares Beatles y sin enseñar ni una tercera parte de lo que estábamos viviendo nosotros. Tenía por nombre el del autobús de la película “Magical Mystery Tour”. Corriendo para buscar la cámara para hacerle alguna foto antes que se fuera, mientras los del bus nos retrataban a nosotros. Se veían desde aquel bar las carcajadas de lo que allí iban, viendo a cuatro tíos buscando cámaras estrepitosamente, cuando los que estábamos en el lugar mítico éramos nosotros.

lunes, 17 de abril de 2017

Liverpool.- Barrio de Woolton, Allerton, Penny Lane, el Club Casbah y algunas cervezas (1ª parte).

Royal Liver Building
Esperando a José Manuel y Paco con el Royal Liver Building detrás
Muy de mañana nos levantamos los cuatro. La noche antes ya preparamos el ambicioso itinerario a seguir para este día 11 de octubre de 2003. Decidimos irnos a la parte que más lejana nos caía, con el fin de dejar para días posteriores lo más cercano. Una pequeña maletita colgada sobre mi hombro con los mapas, una botella de agua, el trípode y la cámara de fotos, un paraguas para los cuatro (menos mal que no nos llovió) y los ojos y el corazón abiertos de par en par, eran todo lo necesario para arrancar la jornada.

viernes, 14 de abril de 2017

Liverpool.- El inicio de una aventura antes soñada.

Manchester
Esperando el tren a Liverpool en la estación del aeropuerto de Manchester
Allí estábamos aquel viernes 10 de octubre de 2003. Daniel, Paco, José Manuel y yo dejábamos atrás los andenes de Lime Street, atravesábamos la puerta que daba a la calle y nos quedábamos inmóviles contemplando aquella parte de la ciudad desde las escalinatas de la estación. Callados, uno al lado del otro, se nos abría la ciudad de Liverpool y una imagen gigantesca del Paul de finales de los sesenta, sobre la fachada de unos edificios, nos daba la bienvenida y nos invitaba a descubrirla.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Girona. La Costa Brava, 1ª parte.

Mar i murtra
El sol estaba radiante, el cielo totalmente azulado, el mar en calma y aquellos paseos de Cortils i Vieta y de Pau Casals colmados de gentes y furgonetas de reparto. Estoy en Blanes y así iniciaba aquella ruta de sur a norte por la Costa Brava. Quería conocer la verdad de esa fama que atesoraba esta parte de Girona que da al Mediterráneo. Mar, acantilados, calas y pueblos de ensueño, que arrancaban con la visita de un jardín botánico. Un empresario y naturalista alemán afincado en Barcelona, decide dejarlo todo para comprar unos terrenos en la comarca de La Selva y construir allí su paraíso particular. Mar i murtra es un paseo sereno, entre multitud de especies vegetales allí dispuestas por amor a la naturaleza. Este balcón al mar desde la montaña, está considerado el mejor jardín botánico mediterráneo de Europa y al interés cultural, educativo y de investigación, se le une las maravillosas vistas de sus acantilados. La mañana no podía arrancar mejor.

jueves, 16 de febrero de 2017

La ciudad de Girona.

Girona
El río Onyar desde el Pont de Pedra
Fue el garbancero de Galdós el que me hizo descubrir Girona. Aquella edición de su episodio nacional, me mostraba imágenes de viviendas sobre un río, narraba el sufrimiento de una ciudad sitiada por los franceses y me contaba algo sobre la historia de unas moscas. El Pont de Pedra me abría las puertas al casco antiguo de aquella ciudad, me ayudó a salvar el Onyar y a volver a encontrarme con esa preciosa estampa de casas a pie de río, que antes sólo vi en las fotografías de aquel libro. Era temprano y tenía todo el día para disfrutar de ella.

lunes, 6 de febrero de 2017

Girona.- La comarca de la Garrotxa.

Santa Pau
Santa Pau
Para mí, una de las comarcas más fascinantes que existen en la península, es la Garrotxa catalana. Aquel verano de 2015 en Girona, fue el que nos tocó para descubrirla. Con los apuntes traídos de casa, lo que me pudieron ayudar en las oficinas de turismo que visitamos y la ilusión y las ganas que llevaba, hicieron fácil el recorrido que monté para no dejar atrás nada y de lo que quedé fascinado. Pueblos y naturaleza en el corazón gironés con un denominador común: los más de veinte volcanes que modelaron esta tierra y que le da ese punto especial y único en muchos sentidos.

jueves, 2 de febrero de 2017

El Camino de Hijo y Padre.

Cuando el hijo fue a despertar a su padre, aquella farola que daba claridad a la habitación le hacía ver que ya estaba con los ojos abiertos. Inmóvil, como esperando el momento, Padre esperaba cada mañana el momento en que Hijo se acercara, le tocara la cara y la colmara de besos para despertarlo. Era muy temprano, todos dormían en el albergue de A Gudiña, pero Hijo sabía que tenían que madrugar por lo despacio que caminaba junto a Padre. Ya en el comedor, Padre esperaba paciente a que Hijo preparara ese primer desayuno, que daría las fuerzas para arrancar la jornada. Al terminar, darle esos 10 miligramos de memantina que ayudaba a Padre a mantener lo máximo posible en su entendimiento, en recordar quien era y quienes le querían. Con un cielo estrellado y sin que se notase sus ausencias, partieron Hijo y Padre en un nuevo caminar a Santiago, ya por tierras gallegas.

domingo, 22 de enero de 2017

Córdoba.

Saliendo de Santa Cruz
Saliendo de Santa Cruz, camino de la Ruta del Califato
Pues allí me encontraba en ese último caminar, en la barra del bar Casa José echando sobre mis tostadas ese aceite con el que disfruté estos días atrás. Sobre una de las estanterías que tenía justo enfrente, las mismas botellas a la venta y mis dudas sobre llevarme alguna para casa. Esa obsesión que tenemos muchos sobre el peso a llevar en la mochila, hizo que terminase mi colacao, me ajustara la mochila y saliera por la puerta dejándolas allí. Todavía de noche, comencé mi caminar en solitario. Mis compañeros de camino saldrían un poco más tarde, había lesiones, convenía llegar pronto a Córdoba y hacerlo lo mejor posible. Ellos esperaron a alguien que los llevara al cruce con el camino de Granada, así evitarían esos primeros casi seis kilómetros de monótona carretera en pendiente.